sábado, 31 de marzo de 2012

Corazón

Cuando pensé que mi  mundo sucumbía.
Te sentí  llorando pegado a mí.
Recordé que aquí  latías…
Con sangre y fuego resistías,
Apasionado corazón  quien yacía
 Olvidado…  herido…
Por la  penumbra de aquel  pasado.
Cuando noté que  sentías
 Las mismas ausencias mías.
Esperando  por mí, desde que nací.
Procuré poner el mejor aliento.
Reconociéndote  como parte  mía.
Así  comprendí, que todo lo perdido
No pertenecían a mi mundo en sí.
Tú seguiste  a mi diestra aquí
Reponiéndote para recibir
Un nuevo porvenir…
Entonces aprendí  a  quererte  más…
Y entendí… que  tu latir es solamente para mí.