sábado, 18 de septiembre de 2010

Tiempo Medio...

                Al haber  recorrido la mitad del tiempo etario que tenemos designado, solemos  hacer un recuento de las cosas que   hicimos  y  las que quedan por hacer; desde allí analizamos nuestras vidas  y depende de nosotros como deseamos encarar lo que falta por recorrer.

                Generalmente  traemos un bagaje de múltiples experiencias las cuales son instrumentos de alerta ante cualquier evento que vayamos a realizar, en esta época muy nuestra,  donde  pretendemos  entrar en un estado de tranquilidad, equilibrio y sazón. Estamos ásperos ante ciertas desavenencias  ocasionadas por el entorno y creemos es el momento de hacer una selección de lo que realmente procuramos lograr;  si bien continuamos con sueños e ilusiones,  podemos  discernir  con más claridad los posibles factores con  que se pueden realizar las cosas para no sufrir decepciones,  lo cual nos habilita  y permite administrar  las  prioridades  ya sean cuales  fueran nuestras elecciones o  focalizaciones.

           Todo tiene relación y dependencia  para lograr  una realización  personal  propia y natural  para cada sujeto, entonces sabiendo esto, estamos implicados  y no olvidemos  en el desempeño de los roles tanto: familiares, sociales y económicos,  seria meritorio de que todo aquello que hagamos lo podamos realizar sin perjudicar al otro.

           Considerar esto nos ayudaría a crecer como personas  flexibles y racionales a los cambios inevitables,  emocionalmente nos enorgullecería el ego y nos llenaría el espíritu de satisfacción, siempre y cuando sepamos manejar los excesos para alcanzar el disfrute pleno de éste nuevo tiempo y edad. 

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