sábado, 4 de julio de 2009

Nada es para siempre

     En un lejano lugar entre colonias de inmigrantes y  campos pintados de distintos tonos de verdes, ríos y arroyos,  retirado de las grandes urbanizaciones de la época, diez décadas después de medio siglo xx, una  joven pareja conocen el amor y apuestan toda una vida a la que hoy acarician el medio siglo de esa unión.
     Entre juventud y entereza forman su familia soñada, a la cual llegan sus tres hijos, los cuales son educados con disciplina y creencias religiosas, basada en lo espiritual, moral y ética conservadora de los antepasados que hacían prevalecer el honor y la lealtad.
    Sus hijos crecieron, uno a uno  proyectan sus vidas, con un lema heredado el de mantenerse unidos. Así, el ciclo del amor continuo entre noviazgo y boda de una de sus hijas, quien por la formación y tradición jamás había traspasado los portales familiares.
    Todo parecía perfectos, estaba enamorada y su nueva vida la lleva a distancias incalculables dejando aquel nido tibio y protector para emprender  con ilusiones, fe y esperanzas su propio nido; la distancia no fue obstáculo para los sentimientos arraigados de aquel paraíso lejano y recordado, la situación era otra, nada fue fácil, pasó la mayor parte de sus días en soledad aislada del mundo, esperando como "Penélope"  la llegada de aquel hombre que por razone laborales era un continuo partir, pero ella lo había elegido para armar su familia  la cual nunca se concretó, los hijos no llegaron  Dios tendrá alguna  razón, sólo quedaba, compartir la vida y apostar continuamente a un amor incondicional como parte de sus sueños pero a ese sueño  descubre con el tiempo que era condicionado, así fueron sus sensaciones, intuiciones pero no molestaba por que creía y lo amaba. Todo estaba bien, todo se cumplía  tenia en cuenta los ancestrales juramentos.   
    –Decir para toda la vida-  era sagrado y enfrentar las dificultades tanto en la prosperidad como en la adversidad una ley.
    Pasaron veinte  años y los mandatos familiares fueron cumplidos una vez más sin fisuras aparente. 
    Hasta que un día  algo inesperadamente ocurre, donde la hebra de un ovillo oculto se desenreda y sale a la Luz un desliz de él que sin tomar recaudos dejó huellas cambiando inmediatamente aquel destino construido.  
    A partir de ahí, él intentó continuar como si nada y  subestimó la formación de su compañera, esa actitud quebró no solo los valores arraigados de ella, también sin saberlo, dicha situación la llevó a transitar el camino de la autodestrucción con dolencias físicas inexplicables.
     Las cosa estaban dadas así, había que decidir, - ¿Cómo revertir una vida intoxicada de valores?.
Hay que estar en esa piel, para reformular y priorizar ante todo la importancia de tener  vida y la imperiosa e infaltable presencia de sus raíces que la sostienen como siempre, acompañándola en ese nuevo destino que debe afrontar.
                                                 ¡¡¡¡ Gracias  querida familia!!!!

Fue mi primer escrito, mediados del 2009

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